MUJERES QUE ATRAVIESAN UN CAMBIO PERSONAL O PROFESIONAL
Buscan recuperar la confianza y volver a sentirse identificadas con la imagen que proyectan.
Soy Ana Tarín, fundadora de Con Alma y Tacón.
Durante veinte años trabajé como funcionaria en la Administración de Justicia. Había estudiado Derecho y construido una vida profesional estable, pero llegó un momento en el que entendí que estabilidad y propósito no siempre significan lo mismo.
Pero la imagen había formado parte de mí mucho antes.
De niña, los domingos, mientras mi familia se reunía alrededor de una paella, yo salía al corral de casa de mis abuelos y abría un armario lleno de zapatos. Allí estaban las sandalias de charol negro de mi tía Pilar. Me las ponía y el sonido de aquellos tacones al caminar me hacía sentir diferente: más segura, más presente, más yo.
Entonces no podía saberlo, pero allí empezó a construirse una idea que muchos años después daría sentido a Con Alma y Tacón: la imagen no es solo lo que llevamos puesto; también puede transformar la manera en que nos sentimos y ocupamos nuestro lugar.
Decidí cerrar una etapa y comenzar de nuevo en un ámbito que siempre había formado parte de mí: la imagen personal.
Pero Con Alma y Tacón no nació para enseñar a las mujeres a vestir mejor. Nació de mi propia transformación y de una convicción: la imagen puede convertirse en una herramienta para recuperar seguridad, reconocernos de nuevo y atrevernos a ocupar nuestro lugar.
Hoy acompaño a mujeres que también están atravesando cambios, afrontando nuevos retos o viviendo momentos en los que necesitan que su imagen exterior esté a la altura de la mujer que son.
Porque yo también sé lo que significa volver a empezar.
Buscan recuperar la confianza y volver a sentirse identificadas con la imagen que proyectan.
Quieren que su imagen comunique la misma profesionalidad y credibilidad que transmiten con su trabajo.
Tienen una boda, una gala, una celebración o un evento importante.
Y quieren sentirse auténticas, seguras y fieles a su estilo.
En Con Alma y Tacón no empezamos hablando de ropa. Empezamos hablando de la mujer.
Antes de elegir un color, una prenda o un complemento, necesitamos comprender quién es, qué momento está viviendo y cómo quiere sentirse.
Nuestro trabajo combina estrategia, escucha, criterio estético y conocimiento técnico para construir una imagen coherente con la identidad, los objetivos y el estilo de vida de cada mujer.
Buscamos que la imagen exterior refleje con autenticidad la mujer que ya existe en el interior.
Porque cuando una mujer entiende cómo vestir a favor de sí misma, deja de depender de las tendencias y empieza a elegir con seguridad y criterio propio.